sábado, 9 de julio de 2011

Anillaco: Discurso del 9 de julio de 1888


Con motivo del 195 Aniversario  de la Independencia de la República Argentina, RADIO LA BOCONA   presenta un histórico discurso patrio pronunciado en la Iglesia de Villa Anillaco, por el Cura Párroco, Presbítero D. Francisco Reyes  Díaz, el día  9 de Julio de 1888, cedido gentilmente por la señora Lili Romero de Contreras.          
                                         
Eximas, autoridades del Departamento: Pueblo de Anillaco:

Señores: La  República argentina, antes de la independencia, no era más que una gran máquina, manejada al arbitrio de un rey extranjero: era un cuerpo inerte, un pueblo comprimido, que apenas tenía síntomas de vida; la inteligencia de todos estaba opaca, como la luz que refleja a través de una atmosfera cargada de vapores; era en fin, nuestra Nación, un individuo sin personalidad en la gran sociedad del género humano; sin derechos, sin progreso, sin porvenir, sin esperanzas y sin consuelo semejante a un naufrago arrojado por las olas a una playa solitaria.

Nuestra Nación pasaba entonces por arroyos de sangre; nuestros pueblos no presenciaban mas que horrores desastrosos, y el llanto de las viudas y de los huérfanos inocentes; la miseria ocupo el lugar de la riqueza, la pobreza  reemplazó a la abundancia y hasta se invocaba a la religión misma para satisfacer ambiciones particulares; la enlutada Jerusalén no presentaba aspecto tan triste como nuestra Nación, porque aquel fue reducida a cenizas de una sola vez y la nuestra agonizó por largos años.

Pero no siendo posible, señores, esta vida, vióse el pueblo argentino obligado a sacudirse el yugo ominoso que pesaba cruelmente sobre él.

Por eso es que el día 25 de Mayo de 1810, oyóse en la ínclita Buenos Aires el famoso grito de ¡Libertad! Que hasta hoy celebra con pompa y regocijo del pueblo argentino. Y desde ese día, señores, en que todos los corazones palpitan de gozo, ya que se les vio también arrojarse con brío y valor no solamente contra el enemigo que oprimía a nuestra Nación, sino también contra los opresores de las Naciones vecinas.

¡Oh Belgrano! Inmortal vencedor en Tucumán el día 24 de setiembre del año 1912, tu batalla era la última en que debía decidirse nuestro feliz o desgraciado porvenir! ¡Qué dudas, que temores, qué incertidumbres, qué agonías no serían para nuestra Nación en esos momentos anteriores a la batalla! El ejército de Tristán era formidable y el de Belgrano no era en comparación más que un puñado de hombres descuartizados, sin armas, sin disciplina y solo confiados en su patriotismo y en la divina Providencia; pero ¡Cuánto valor y arrojo no demostraron aquellos heroicos pechos en esa inmortal batalla de la “Ciudadela”! Aquí fue, señores,  donde el monstruo que nos oprimía, quedó agonizando; hasta que el día 9 de Julio de 1816, no existiendo resto alguno de él, quedó jurado y confirmado para siempre, ese grito sagrado de libertad, con el segundo grito de ¡Independencia! que firmó y selló con tanto sacrificio y con tanta gloria ese venerado Congreso de Senadores y Diputados en Tucumán.

En ese día, verdaderamente glorioso y verdaderamente nacional para nosotros, se acabó la tiranía de los reyes de España, quedaron satisfechos los esfuerzos de Belgrano, premiadas las fatigas de nuestros padres y el pueblo argentino apareció en medio de las Naciones como un trono majestuoso, que todos lo ven y lo admiran. Se acabó la tiranía; y desde entonces todos contemplan las riquezas de nuestro suelo, visitan sus playas, le traen el producto de la industria, pidiéndole en cambio sus preciosos metales, le ofrecen a porfía su amistad y nuestro horizonte se pierde de vista en medio de la civilización y del progreso.

Señores. Quisiera haber tenido el tiempo suficiente para preparar como corresponde este discurso patrio, pero me lo habéis encomendado dos días antes, y ese término no es suficiente para mi capacidad.

Por lo tanto, en conclusión de mi discurso solo os diré señores, que si estos padres de nuestra independencia nos dieron patria, religión y libertad, es porque invocaron el poder de Dios y esperaron con fe viva en El.

Y sino, leed esa acta de independencia y Constitución tan católicamente redactadas; ved a esos sacerdotes de Dios y de la patria, Cayetano Rodríguez, Oros y Castro Barros, que la firmaron; preguntad al pueblo de Tucumán si Belgrano antes de la batalla, no estuvo postrado ante la Virgen de Mercedes en su templo, pidiendo a esta Reina de las victorias  su protección para poder obtener la victoria, que de hecho obtuvo el día 24 de setiembre del año 1812.

Por lo tanto nosotros para no ser ingratos a estos mártires de la libertad, debemos a costa de todo sacrificio ser imitadores de ellos y conservar incólume y sin mancilla esa Constitución, esa libertad y esa religión, que ellos nos legaron, en herencia sagrada en este venerado día 9 de Julio de 1816, que hoy celebra con pompa y regocijo el pueblo argentino. Porque, señores, el día que nuestra República abandone la religión de sus padres, ese día será nuestra última ruina y volveremos a la esclavitud.

¡Dios omnipotente! Desde el solio de tu trono, bendecid a las autoridades civiles de nuestra Nación y principalmente a las de nuestro Departamento; bendecid a tus sacerdotes, para que cumplan dignamente su alto y sagrado ministerio; bendecid a nuestro ejército y a nuestras instituciones.

¡Y tú, inmortal Castro Barros, sacerdote d Dios y de la patria, honra de La Rioja y gloria especial de Chuquis, haced que se conserve siempre sin mancilla esa libertad y esa religión, para que siempre podamos decir con libertad. ¡Salud al 9 de Julio de 1916; al gran pueblo Argentino, salud! Amén.

Nota: Imagen ilustrativa

1 comentario:

  1. QUE BUENO PODER COMPARTIR ESTO... ¡UN DISCURSO HISTÓRICO!! - (NO ES LO MISMO QUE SACAR UNO DE INTERNET Y REPRODUCIRLO TAL CUAL - ESTO SUCEDIÓ EL 25 DE MAYO EN LOS ACTOS PATRIÓTICOS - ESCUELA 270 DE ANJULLÓN). - HOY NO NOS PUEDEN ENGAÑAR - LOS DOCENTES DEBEN ELABORAR DISCURSOS QUE ABARQUEN LA HISTORIA Y LA ACTUALIDAD PERO....
    FELICITACIONES A LA SEÑORA LILI ROMERO DE CONTRERAS POR CONSERVAR ESTAS COSAS QUE SIGNIFICAN RESGUARDAR EL PATRIMONIO CULTURAL.- ME GUSTARIA CONTACTARME CON ELLA.

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